martes, 16 de junio de 2009

sistema economico de los santos

Un mercado hipotético: el de personas santas y puras
Con esa actitud cínica prevaleciente, la reacción de los enemigos del capitalismo es natural: toda falla en la economía libre, de cualquier tipo, es usada por ellos para argumentar que la inmoralidad tiene malas consecuencias. Kirzner, por tanto, es enfático en señalar el error de creer que la falta de moral es una manera de crear prosperidad como un requisito del capitalismo.

La clave está en hacer una diferenciación que no es común.

• Una cosa es afirmar que las personas son guiadas por algo como una mano invisible para coordinar sus decisiones con las de los demás, cuando ellas tan sólo consideran sus intereses personales.

• Y otra cosa muy diferente es creer que esa mano invisible o coordinación espontánea deriva su sagacidad estrictamente de las acciones inmorales de quienes actúan en el mercado; lo que es falso.

Para enfatizar el punto, el autor utiliza una situación hipotética, el de un mercado libre en el que participan únicamente santos, personas con las más altruistas y elevadas motivaciones. Esta sociedad imaginaria es una idea fascinante. ¿Cómo se comportarían estas personas cuya motivación primordial y única es ayudar a otros? ¿Cuál sería el comportamiento de esos santos cuando hacen compras, cuando administran empresas?

La contestación a estas preguntas es usualmente la de afirmar que todo el sistema de precios de un mercado libre se desplomaría. Se desmoronaría, se dice, incluso si se incorporara la idea de anexar ese altruismo en el interés personal porque desaparecería la búsqueda de la utilidad o beneficio.

Se argumentaría que en una sociedad de santos altruistas no habría manera de usar la noción de maximizar beneficios que es lo que se necesita en la teoría microeconómica. Se pensaría que las personas que únicamente piensan en el bienestar ajeno no podrían intentar subir los precios todo lo posible, ni pagar a sus trabajadores lo menos que se pueda, ni buscar los más baratos proveedores. Eso se pensaría, pero la verdad es que es falso.

La realidad es que en esa sociedad de santos aparecería también ese comportamiento que lleva a la maximización de los beneficios. Igual que en una sociedad de personas imperfectas. La razón de esta realidad inevitable se explica al entender que los beneficios obtenidos en una sociedad de santos serían dedicados a acciones elevadas y filantrópicas. No serán dedicadas a acciones mundanas y materialistas, pero sí a esos actos altruistas. Ésta es la diferencia y nada más. Tanto el que tenga los objetivos más pedestres como el que tenga las más elevadas motivaciones, actuarán de la misma manera.

El punto central es entender que el maximizar beneficios es un objetivo instrumental, un medio para luego realizar otras acciones decididas por cada persona. Kirzner, por esto, dice que todos, santos y pecadores, tendrán el mismo objetivo, el de lograr un máximo de beneficios para luego usarlos como ellos decidan. Es una distinción razonada y sólida, pues separa a dos elementos muy diferentes: uno es el obtener beneficios derivados de la actividad económica, el otro es lo que se hace con esos beneficios.

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