viernes, 30 de abril de 2010

Plante la semilla correcta. (Apóstol Juan Crudo)

Plante la semilla correcta

Todo lo que va desarrollando en el Señor, va produciendo un ambiente para el crecimiento en todos los aspectos de su vida. Usted verá cosas preciosas de parte del Espíritu Santo y ellas se manifestarán en su vida.

El Espíritu Santo se está revelando en este tiempo, en manifestaciones y en cosas muy importantes. Todo es para que usted edifique su casa con el fundamento correcto. El Señor está trabajando mucho en su vida para que fluya la bendición en todas las áreas. Siempre va a encontrar que el Señor tiene semillas poderosas para su vida, para que las pueda administrar de forma correcta y para que se vayan manifestando según el poder que cada una posee. Dios tiene planes mayores para hacer en su vida, y usted es una parte muy importante en lo que Él tiene preparado para la próxima temporada. Vendrán manifestaciones de parte del cielo en todas las áreas de su vida.

Tiene provisión de parte de Dios, tiene palabras en su corazón para que sea exitoso en todo y así desarrollando un liderazgo espiritual. Usted ya está bendito para canalizar esas bendiciones hacia otras personas.

Confiese: “¡Siempre iré hacia adelante y no estaré más atrás! ¡Veré la manifestación de Su Gloria en mi vida!

Trabaje como el labrador

Es importante que aproveche la Palabra y que la vaya plantando. Todo lo que reciba y todo lo que plante con fe, le estará creando una atmósfera de crecimiento no solo en su vida sino también en la de sus herederos. Lo que está haciendo va desarrollando algo que irá en crecimiento y en abundancia. Estamos en el tiempo para que la transferencia de riquezas de los pecadores a los hijos de Dios se manifieste. Si está entrando por el camino de la Palabra, está creando la atmósfera para que Dios intervenga. A medida que se va moviendo y caminando por fe en Dios, se va posicionando para entrar a nuevos niveles para la próxima temporada. Si no está conforme con la cosecha que posee hoy, tiene que darse cuenta que no estuvo bien la semilla que plantó en el pasado. Usted está bendecido y no debe mirar la circunstancia, porque si mira la circunstancia, Dios no podrá intervenir en lo que usted necesita que intervenga.

Santiago 5:7 “Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.”

Acá se menciona el labrador para ayudarnos a entender que esa es la actitud que va a traer una manifestación y un crecimiento. El labrador espera el precioso fruto de la tierra aguardándolo con paciencia. Toda buena semilla que responde a la Palabra de Dios, va a tener el tiempo de la manifestación, luego de haber sido plantada. Tenemos que esperar el tiempo de la cosecha. Toda semilla de la Palabra está destinada a cada uno de sus hijos. Todas Sus semillas son para cada hombre de pacto. Si va usando semillas que responden a un liderazgo santo de Dios, lo que está haciendo es trabajar como trabaja el labrador. No diga que tiene ese carácter que no va a cambiar nunca y que la gracia de Dios hará todo. No es así, sino que se le siembran semillas y Dios se mueve en usted y a través suyo. ¡Usted es un instrumento divino que tiene que encontrarse con el precioso fruto! El libro de Santiago nos muestra cómo el labrador siembra su semilla y espera con paciencia que venga la lluvia para que produzca.

Plante para que el fruto aparezca

Es importante que usted que es un labrador y tiene la semilla la plante, para que luego, cuando venga la lluvia, el precioso fruto aparezca. Tiene que hacer las cosas a la manera de Dios para que Él intervenga. El pueblo de Israel plantaba la semilla y ésta recibía la lluvia temprana, y con esa humedad la semilla se afirmaba. Luego tiene que venir la lluvia tardía que producirá que el fruto florezca. Pero durante ese tiempo se debe tener paciencia y esto es algo muy importante.

Declare: “¡Estoy plantando semillas y le estoy creyendo a Dios por una cosecha sobrenatural!” “¡Como labrador, espero que llegue la lluvia que dé el crecimiento a mis semillas!”

Toda semilla tiene poder reproductor; todo lo que viene de la Palabra en forma de semilla, tiene ese poder. Tenemos que desarrollar una mentalidad de acuerdo con lo que Dios ha planeado para que nos desarrollemos en el terreno del crecimiento. Debemos esperar la intervención, la participación de Dios sobre la semilla que ya hemos plantado. Todo lo que recibe y le va revelando el Señor, viene a ser sembrado en su vida para este tiempo. Muévase hacia delante con fe porque estará preparando la atmósfera o el clima para que la lluvia venga. No diga nada negativo porque eso tiene poder de semilla, lo que usted habla tiene ese poder.

La paciencia no es una espera inactiva. No es que estuvo en alguna reunión y se quedó cruzado de brazos. Sino que el labrador va a cuidar la semilla desde el comienzo para que no aparezcan animales ni plagas que atenten contra ella. Eso es estar con paciencia pero activo. Y mientras tanto, el Espíritu Santo estará trabajando y Dios le preparará la lluvia tardía.

Declare: “¡Espero una gran cosecha en todas las áreas de mi vida porque alcanzaré excelencia y veré a Dios manifestado!”

Apóstol Juan Crudo

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